
El telescopio Swift vuelve a observar el universo mientras pierde altura
Después de más de dos décadas persiguiendo algunos de los destellos más violentos del universo, el Observatorio Neil Gehrels Swift de la NASA vuelve a trabajar. El 26 de agosto de 2026, el equipo reactivó su Telescopio Ultravioleta/Óptico y su Telescopio de Rayos X, apagados durante meses para reducir el rozamiento atmosférico. La vuelta a la actividad científica es una buena noticia, pero no es un rescate. Swift sigue perdiendo altura y las operaciones serán cada vez más difíciles al acercarse a un umbral orbital crítico.
¿Qué instrumentos se han reactivado?
Swift lleva tres instrumentos diseñados para trabajar como un equipo de respuesta rápida. El Telescopio de Alerta de Estallidos detecta destellos repentinos de rayos gamma. La nave puede girar después de forma automática para que sus telescopios de rayos X y ultravioleta/óptico estudien el resplandor posterior.
El Telescopio de Rayos X (XRT) y el Telescopio Ultravioleta/Óptico (UVOT) reanudaron su actividad el 26 de agosto. El Telescopio de Alerta de Estallidos (BAT), apagado en abril para reducir el consumo eléctrico y permitir una orientación con menor resistencia, seguía inactivo cuando la NASA publicó su actualización. Los ingenieros trabajaban para devolverlo a la recogida de datos durante las semanas siguientes.
Los estallidos de rayos gamma aparecen sin previo aviso y pueden desvanecerse rápidamente. Swift fue diseñado para enviar a tierra una primera posición en unos 20 segundos y orientarse hacia la fuente en menos de aproximadamente 90 segundos. Esa combinación de velocidad y visión en varias longitudes de onda lo convirtió en uno de los sistemas de alerta más eficaces de la astronomía.
¿Por qué “cae” un telescopio que está en el espacio?
La órbita terrestre baja no es un vacío perfecto. La atmósfera exterior es extraordinariamente tenue, pero una nave que se desplaza a velocidad orbital todavía choca con sus partículas. Cada colisión elimina una cantidad minúscula de energía orbital. Con el tiempo, la órbita pierde altura.
El efecto aumenta cuando la actividad solar calienta y expande la atmósfera superior. La NASA afirma que la actividad solar reciente incrementó el rozamiento sobre Swift y aceleró su descenso más de lo previsto. A diferencia de muchos satélites, Swift no tiene un sistema de propulsión capaz de elevar su propia órbita.
La NASA había calculado que un modo operativo de baja resistencia podía mantener el observatorio por encima de 300 kilómetros (185 millas) hasta octubre de 2026. Por debajo de esa altitud aproximada, controlar el telescopio resulta más difícil y el descenso se acelera. Como las observaciones normales exigen una orientación menos eficiente frente al rozamiento, la agencia esperaba que Swift alcanzara ese umbral uno o dos meses después de la reactivación de finales de agosto.
El ambicioso rescate que no pudo elevar la órbita
En septiembre de 2025, la NASA seleccionó a Katalyst Space Technologies para intentar una misión de servicio muy ambiciosa. La empresa disponía de menos de un año para diseñar, construir, probar y lanzar una nave llamada LINK. Su misión original consistía en encontrarse con Swift, capturarlo y transportarlo a una órbita más alta.
LINK despegó el 3 de julio de 2026 a bordo de un cohete Pegasus XL de Northrop Grumman. Sin embargo, a finales de ese mes sufrió un problema de control de actitud, es decir, una dificultad para mantener una orientación fiable. El 19 de agosto, la NASA y Katalyst anunciaron que LINK no intentaría capturar ni elevar Swift.
La misión todavía puede aportar resultados valiosos. LINK tiene previsto intentar maniobras de encuentro y proximidad cerca de Swift. Estas pruebas pueden mejorar las tecnologías necesarias para aproximarse, inspeccionar y, en el futuro, reparar, repostar o mover naves que ya se encuentran en órbita. En ese sentido, el rescate fallido podría ayudar a prolongar la vida de futuros observatorios.
Swift es mucho más que un solo telescopio
BAT — rayos gamma y rayos X duros, 15–150 keV: detecta estallidos en una zona muy amplia y calcula una posición inicial.
XRT — rayos X, 0,3–10 keV: obtiene posiciones más precisas, espectros y curvas de luz en rayos X.
UVOT — luz ultravioleta y visible, 170–600 nm: capta el resplandor posterior, mejora su localización y puede ayudar a estimar su distancia.
Los tres instrumentos siguen una explosión mientras aparecen y desaparecen emisiones de distintas energías. Esto se denomina astronomía multibanda o de múltiples longitudes de onda. Cada detector registra un proceso físico diferente y la visión combinada contiene mucha más información.

¿Por qué situar telescopios fuera de la atmósfera?
La atmósfera terrestre protege la vida, pero oculta buena parte del universo a los observatorios del suelo. La mayor parte de la radiación ultravioleta, los rayos X y los rayos gamma no llega a la superficie. El vapor de agua también absorbe regiones importantes del infrarrojo. Incluso la luz visible de las estrellas se distorsiona al atravesar el aire en movimiento, produciendo el conocido centelleo.
Por eso, los telescopios espaciales se construyen para estudiar regiones diferentes del espectro electromagnético. No son simples sustitutos unos de otros.
Hubble observa principalmente luz ultravioleta, visible e infrarroja cercana y ofrece imágenes nítidas de planetas, nebulosas, estrellas y galaxias. James Webb está optimizado para el infrarrojo, lo que le permite observar a través del polvo y estudiar galaxias muy distantes. Chandra revela gas caliente, restos de supernovas y regiones próximas a agujeros negros en rayos X. Fermi vigila el cielo en rayos gamma. Swift combina la detección de rayos gamma con un seguimiento rápido en rayos X, ultravioleta y visible.
Sus ubicaciones también son distintas. Swift y Hubble se encuentran en órbita terrestre baja. Chandra sigue una órbita muy elíptica. Webb trabaja cerca del punto de Lagrange Sol–Tierra L2, a unos 1,5 millones de kilómetros de nuestro planeta, donde su parasol ayuda a mantener fríos sus instrumentos infrarrojos. La órbita influye en la temperatura, las comunicaciones, las posibilidades de mantenimiento y la vida útil.
Una misión de 21 años diseñada inicialmente para dos
Swift despegó el 20 de noviembre de 2004 con una misión principal prevista de dos años. Acabó funcionando durante más de 21 años, detectando estallidos de rayos gamma y coordinando observaciones de seguimiento en todo el mundo. Sus datos se publican con rapidez, lo que permite responder a un cielo que cambia constantemente.
La NASA declaró en agosto que, sin intervención, era probable que Swift reentrara en la atmósfera terrestre durante 2026. El momento exacto continúa dependiendo de la actividad solar y del rozamiento atmosférico. Mientras la nave pueda seguir operando, el equipo aprovechará la altura restante para obtener tanta ciencia como sea posible.
Por eso, la reactivación de Swift resulta inspiradora y a la vez agridulce. Los telescopios espaciales no son instalaciones permanentes. Son máquinas que trabajan en entornos exigentes, y cada observación depende de una ingeniería cuidadosa, de la colaboración internacional y del tiempo disponible.
De la luz invisible al cielo que vemos
La mayor parte de lo que estudia Swift no puede verse con los ojos, pero sus descubrimientos pertenecen al mismo universo que contemplamos desde un lugar oscuro de la Tierra. Las estrellas, los planetas y la Vía Láctea visibles a través de un telescopio óptico forman parte de un espectro cósmico mucho más amplio, lleno de calor infrarrojo, radiación ultravioleta, rayos X y rayos gamma.
Si esta historia te ha animado a mirar hacia arriba, descubre las experiencias de observación astronómica guiada en España de Astronomy Tours en https://www.astronomytours.org/. Una noche bajo un cielo verdaderamente oscuro es el lugar perfecto para empezar a comprender por qué los astrónomos utilizan tantos tipos de telescopios.
Fuentes y lecturas recomendadas
NASA, “NASA’s Swift Restarts Science Observations”, 28 de agosto de 2026: https://science.nasa.gov/blogs/swift/2026/08/28/nasas-swift-restarts-science-observations/
NASA, “NASA Updates Next Steps for Commercial Swift Boost Mission”, 19 de agosto de 2026: https://www.nasa.gov/news-release/nasa-updates-next-steps-for-commercial-swift-boost-mission/
NASA Goddard, “About the Swift Gamma-Ray Burst Mission”: https://swift.gsfc.nasa.gov/about_swift/
NASA Goddard, “Observatories Across the Electromagnetic Spectrum”: https://imagine.gsfc.nasa.gov/science/toolbox/emspectrum_observatories1.html
SciTechDaily, “NASA Restarts Swift Telescope as It Slowly Falls Toward Earth”, 8 de septiembre de 2026: https://scitechdaily.com/nasa-restarts-swift-telescope-as-it-slowly-falls-toward-earth/
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